No es una crisis, es el sistema. Otro mundo es posible, otra economía también
Cambio de sistema

viernes, 26 de junio de 2015
LA INSOSTENIBLE BANCA PRIVADA
LA INSOSTENIBLE
BANCA PRIVADA
Javier Jimeno (ATTAC
Navarra/Nafarroa)
Carlos Sánchez Mato (ATTAC
Madrid)
Una banca pública
transparente, democrática, ética, con control social y orientada a la
ciudadanía es un instrumento imprescindible
para intervenir contra la desigualdad, la exclusión social y la irracionalidad
del mercado.
Plataforma por una
Banca Pública
Hace pocos días, en
el curso desarrollado por la UIMP, bajo el titulo “El nuevo modelo económico.
Lecciones de la crisis”, José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia,
explicaba que la banca pública es insostenible. “A veces pienso que tenemos una
memoria frágil. Pensemos qué era Bankia y cuál era su gobierno corporativo hace
tres años” dijo sin ruborizarse.
No era otra su
intención que abundar en la tesis oficial que, de forma interesada, ha culpabilizado a las cajas
de ahorro de lo
ocurrido al tiempo que eximía a los bancos
privados. Es
evidente que las cajas han mostrado en la actual crisis una enorme debilidad y prácticas
deplorables cuando no delictivas de sus directivos. Pero es falso que su situación patrimonial fuera
peor que la de las entidades bancarias privadas. Ni su morosidad[1]
era más elevada ni su gestión peor que la de los bancos pero se
enfrentaban al abismo sin posibilidades de captar capital
para asumir los quebrantos y con enorme ansia por parte del resto del sector de
acceder a la cuota que estas entidades tenían en créditos y depósitos[2].
El resultado de esta crisis ha sido su eliminación que, ni ha resuelto el
problema de fondo, ni ha evitado otros efectos negativos de enorme magnitud como
la destrucción de la obra social, que había aportado un considerable dividendo
al conjunto de la sociedad[3].
Profundizando en el tema, no podemos menos que
asombrarnos de que el presidente de un banco que solo puede existir gracias a
las ayudas públicas, diga que la banca pública es insostenible. Memoria “frágil”
la de Goirigolzarri que olvida que las ayudas públicas directas a Bankia para
su recapitalización han sido 22.424 millones de euros y las ayudas indirectas
mediante avales, créditos fiscales, adquisición de activos y préstamos del
Banco Central Europeo han ascendido a 125.386 millones de euros. En total
147.810 millones de euros.
Si tuviera la tentación de argumentar que las
ayudas se destinaron solo a las cajas de ahorro, habría que recordarle al
presidente de Bankia que, el sector bancario al completo es absolutamente dependiente de las ayudas
públicas.
Si al lucrativo negocio obtenido de la operativa con deuda pública y los
préstamos a las Administraciones Públicas, unimos el beneficio que obtienen las
entidades bancarias por el aval implícito a los depósitos de los ahorradores
protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos, el beneficio de la banca
privada se esfuma.
Sin embargo Goirigolzarri
dijo algo muy cierto en su conferencia, “el sector financiero es clave para el
futuro de la sociedad”. Pero lo que parece olvidar es que también ha sido clave
para el presente, pues la crisis del sistema financiero internacional que
comenzó en 2008 con la quiebra del banco Lehman Brothers y las tristemente
famosas hipotecas subprime, fue el detonante de la peor crisis económica del
capitalismo mundial desde la gran depresión de 1929. El que fuera el detonante no lo convierte en
el origen del problema y cometeríamos un grave error si
consideramos que fue éste momento el inicio de la crisis. Ésta venía gestándose
desde hacía tiempo y, aunque no podemos desligarla de la hipertrofia del sector financiero[4],
es inevitable relacionar la sobredimensión del mismo con la incapacidad de la
llamada economía real para ofrecer una tasa de ganancia atractiva a los
poseedores de capital.
La pretendida auto-regulación de los
mercados financieros ha brillado por su ausencia y ha generado burbujas
especulativas que, como en el caso español, han concentrado las inversiones de
capital en sectores como el inmobiliario, las grandes infraestructuras y la
internacionalización de las grandes compañías, con una deficiente asignación de
recursos en otros ámbitos. La deriva de
ese funcionamiento del sistema ha tenido como consecuencia el excesivo e
insostenible endeudamiento de los agentes económicos.
Hay dos lecciones
importantes que sacar de esta crisis, estas son: que lo único que ha impedido
que sistema financiero privado internacional haya quebrado han sido las
astronómicas ayudas públicas recibidas. Y que con esas ayudas públicas se ha
salvado a los grandes accionistas mientras se ha condenado a una gran parte de
la población al paro y la pobreza.
En octubre de 2008,
el primer plan de rescate de Wall Street presentado por el secretario del
Tesoro, Hank Paulson implico: 250.000 millones dólares para recapitalizar
bancos, 500.000 millones de avales a empresas en crisis, 500.000 millones para
la compra de hipotecas basura, 500.000 millones para salvar planes de pensiones
privados… ¿alguien cree que sin esta masiva intervención del estado el sector
financiero de Estados Unidos habría sobrevivido?
Pero Europa no se
queda atrás. Entre diciembre de 2011 y febrero de 2012 el Banco Central Europeo
(BCE) prestó más de 1 billón de Euros (1.000.000.000.000€) a unos 800 bancos europeos, a un plazo de 3
años y al 1% de interés, no teniendo que pagar los intereses hasta el final de
la vida del prestamos. Este programa lleva el nombre de LTRO (Long Terme
Refinancing Operations).
A esto se puede
añadir unos 2 billones de euros (2.000.000.000.000€) de ayudas de los gobiernos
para la recapitalización de los bancos europeos mediante inyecciones de capital
y garantías publicas de los gobiernos de la Unión Europea para asumir las
deudas bancarias en caso de necesidad. Y en esta línea se enmarca la nueva
política del Banco Central Europeo de adquisición de activos que está cebando
una nueva bomba que terminará estallando. Cuando lo haga, los mismos que
contribuyeron a su explosión, mostrarán asombrados gestos de incredulidad ante
los efectos de esta nueva burbuja y dirán una vez más que nadie lo supo ver.
La contrapartida a
estas ayudas masivas a la banca privada ha sido el crecimiento exponencial de
las desigualdades sociales. El caso griego es paradigmático. A cambio de unos
paquetes de rescate de unos 226.500 millones de Euros (comparen esta cantidad
con las anteriormente mencionadas), a Grecia se le han exigido unos planes de
austeridad que han provocado que un tercio de su población caiga en la pobreza
y la exclusión social. Recientemente Christine Lagarde, presidenta del FMI,
comenzaba un discurso diciendo que “el mes pasado casi me atraganto con mi
yogur del desayuno cuando vi la primera página de un periódico económico”. El
motivo fue leer que el gestor de fondos de alto riesgo mejor pagado del mundo
había ganado el año pasado (2014) 1.300 millones de dólares. Y que los 25
gestores mejor pagados habían ganado 25.000 millones. Es comprensible que casi
se atragantase pues la “pobre” Christine tiene un sueldo anual libre de impuestos
de solo 467.940 dólares. Tanto el FMI como la OCDE reconocen abiertamente que
durante esta crisis la desigualdad entre ricos y pobre ha crecido a favor de
los primeros, hasta el punto de considerar que el crecimiento de la brecha de
la desigualdad está poniendo en riesgo la incipiente recuperación económica. Según
los estudios de la OCDE, actualmente el 10% de la población más rica de los
países de la OCDE gana 9,6 veces más que el 10% menos favorecida. En la década
de los 80 la diferencias era de 7 a 1, en los 90 la diferencia era de 8 a 1 y
en la pasada década de 9 a 1.
El resultado final
de esta edición de la lucha de clases está todavía por definir pero, es
evidente a la luz de los datos anteriores, que la clase dominante está
obteniendo un éxito total hasta ahora. Para que las tornas cambien y es preciso
que las clases populares, la mayoría social, reivindique otro sistema y se
convenza de que hay alternativas a la deriva que solo ocasiona exclusión y
sufrimiento. Y como elemento central de esa alternativa está la imprescindible
necesidad de domeñar al sistema financiero. Como dice Eric Toussaint[5],
“el
oficio de bancario es demasiado serio para ser dejado en manos del sector
privado. Es necesario socializar el sector y ponerlo bajo control ciudadano,
pues debe estar sometido a normas de un servicio público y las rentas que su
actividad genere utilizadas para el bien común. La deuda pública contraída para
rescatar los bancos es claramente ilegítima y debe ser repudiada”. Tenemos
un reto clave para abordar la crisis y es abordar la conformación de una
banca pública y el fortalecimiento de un sector público que busque el
desarrollo integral y planificado de los recursos económicos y su control
democrático, dando prioridad la satisfacción de las necesidades sociales y no
la explotación de los trabajadores, una utilización racional de los recursos
naturales y no su expolio. En definitiva, se trata de establecer bases de
cooperación entre países que permita un desarrollo integral de todos, en lugar
de la competencia en beneficio de los más poderosos. Son las respectivas clases
dominantes de cada país las que nos están imponiendo medidas de ajuste, a sus
trabajadores y a los de los demás países, en su propio beneficio y son ellas
las que están alimentando la posibilidad de nuevos enfrentamientos entre las
naciones.
Una Unión Europea realmente democrática, con
unos pueblos dueños de sus propios recursos y de su moneda común, sería una
fuerza imparable, que podría abrir la puerta a unas relaciones de cooperación
real entre los pueblos en beneficio mutuo, en lugar de la competencia por el
máximo beneficio privado.
[1] En 2010 la
morosidad de las cajas de ahorro era del 5,82% frente al 5,83% de las entidades
bancarias. Las cooperativas de crédito tenían indicadores mejores (4,48%).
Fuente: Banca Pública, rescatemos nuestro futuro.
[2] Las cajas
de ahorro tenían el 47,6% de créditos y depósitos en 2010.
[3] En el
período 2000-2010, las cajas de ahorro aportaron a sus obras sociales un total
de 13.954 millones de euros (24,98% de su beneficio).
[4] El volumen
de los activos de los bancos privados europeos en relación al Producto Interior
Bruto se disparó, sobre todo en la última década del siglo XX. En 2011 han
alcanzado 3,5 veces el PIB de la UE-27 con alumnos aventajados como Irlanda
cuyos bancos inflaron su activo hasta 8 veces su PIB. De manera paralela, las deudas de los bancos
privados de la zona euro representan igualmente 3,5 veces el PIB. En
concreto, los pasivos del sector financiero británico multiplican por 11 el PIB
del Reino Unido mientras que la deuda pública era de alrededor del 80% del PIB.
La calle entra en el Ayuntamiento de Madrid
Economía Directa

Hoy recibimos de nuevo a Carlos Sánchez Mato, ya como Concejal de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid, para que nos cuente cómo ha sido su primera toma de contacto con el cargo y la institución y nos relate sus primeros días de trabajo. Hablamos con él y con Roberto Centeno de los privilegios asociados al cargo y cómo los está manejando, nos adelanta los primeros retazos de lo que será la Auditoría Ciudadana de las cuentas del Ayuntamiento de Madrid y nos avanza los planes de Ahora Madrid en materia social, con el plan de rescate ciudadano, y política impositiva.
Con Carlos Sánchez Mato, Roberto Centeno y Juan Carlos Bermejo. Conduce Juan Carlos Barba.
Escuchar programa completo
jueves, 25 de junio de 2015
martes, 23 de junio de 2015
lunes, 22 de junio de 2015
ATTAC-España: OTRO MUNDO ES POSIBLE
ATTAC-España ha debatido sobre su incidencia en la
política
y en la
profundización de su organización.
A lo largo del fin de semana ATTAC-España ha celebrado su asamblea estatal en Madrid, en la que representantes de todos los ATTACs territoriales han constatado y compartido la preocupación ante la emergencia social provocada por la deriva antidemocrática, patriarcal y neoliberal que se sufre en el estado español y en Europa.
En el debate altermundista ha tenido espacial relevancia el análisis del contexto político actual y el papel que ATTAC, como movimiento independiente y plural, y los movimientos sociales desempeñan y han de desempeñar para subvertir el actual estado de injusticia.
Ante el presente ciclo político del estado español ATTAC considera urgente el avanzar en el cambio iniciado en las elecciones locales y autonómica, para acabar con las políticas neoliberales que han traído como consecuencia el aumento de la desigualdad, la precarización de las condiciones de vida, la degradación de los servicios públicos y la fuerte involución social de los derechos humanos. Para superar esta situación ATTAC llama a la responsabilidad política y anima al conjunto de fuerzas y organizaciones políticas a generar espacios de encuentro de cara a las próximas elecciones generales.
A su vez también se ha puesto el acento en la importancia de continuar la labor de articular el rechazo ciudadano a los acuerdos de libre comercio e inversión (TTIP, TISA, CETA) que desde instancias supranacionales se están negociando en la sombra, generando un marco de relaciones sociales e institucionales que benefician a las grandes corporaciones y vacían los sistemas democráticos.
ATTAC hace un llamamiento a quienes participaran en la próxima cumbre sobre el cambio climático en Paris a que tomen medidas contundentes que permitan un nuevo escenario de transición a un modelo basado en la sostenibilidad de la vida.
Bajo el principio de la soberanía de los pueblos, la asamblea acuerda expresar su solidaridad con el pueblo griego ante el chantaje y el acoso impuesto por las instituciones europeas e internacionales. Y convoca a la ciudadanía a participar en las actividades programadas durante la próxima semana en todo el estado español de solidaridad con el pueblo griego.
Desde ATTAC-España enviamos un abrazo solidario al compañero Antonio Aramayona por su firme defensa de las libertades y su denuncia de la ley mordaza, ante el acoso sufrido por la delegación del gobierno de Aragón.
Se
trata simplemente de reapropiarnos todos y todas juntas
del
presente y del futuro de nuestro mundo.
miércoles, 17 de junio de 2015
AUDITORÍA DE LA DEUDA GRIEGA
cOMISIÓN DE LA VERDAD
RESUMEN EJECUTIVO

Comisión de la Verdad de la Deuda Griega. Atenas. 17 de Junio.
En junio 2015 Grecia se encuentra en la encrucijada de elegir entre la promoción de los programas de ajuste macroeconómico fallidos impuestos por los acreedores o hacer un cambio real para romper las cadenas de la deuda. Cinco años desde que se iniciaron los programas de ajuste económico, el país sigue profundamente atrapado en una crisis económica, social, democrática y ecológica. La caja negra de la deuda se ha mantenido cerrada, y hasta hace unos meses ninguna autoridad, griega o internacional, había tratado de sacar a la luz la verdad sobre cómo y por qué Grecia fue sometida al régimen de la troika. La deuda, en el nombre de la que nada ha mejorado, sigue siendo la norma mediante la cual se impone el ajuste neoliberal, y la recesión más profunda y prolongada experimentada en Europa en tiempos de paz.
Hay una necesidad democrática inmediata y una responsabilidad social de hacer frente a una serie de cuestiones jurídicas, sociales y económicas que exigen la debida consideración. En respuesta, la Presidenta del Parlamento Helénico estableció la Comisión de la Verdad sobre la Deuda Pública (Comisión de la Verdad de la Deuda) en abril de 2015, con mandato de investigar sobre la creación y el aumento de la deuda pública, la forma y razones por las que fue contratada la deuda, y el impacto que las condiciones asociadas a los préstamos han tenido sobre la economía y la población. La Comisión de la Verdad tiene un mandato para crear conciencia sobre cuestiones relativas a la deuda griega, tanto a nivel nacional como internacional, y formular argumentos y opciones relativas a la cancelación de la deuda.
La investigación de la Comisión que se presenta en este informe preliminar arroja luz sobre el hecho de que la totalidad del programa de ajuste, al que Grecia ha sido sometido, fue y sigue siendo un programa con orientación política. El ejercicio técnico que rodea las variables macroeconómicas y proyecciones de deuda, cifras que se refieren directamente a las vidas y los medios de vida de las personas, ha permitido que las discusiones alrededor de la deuda se mantengan en un nivel técnico que gira principalmente en torno al argumento de que las políticas impuestas a Grecia mejorarán su capacidad para pagar la deuda. Los hechos presentados en este informe cuestionan este argumento.
Toda la evidencia que presentamos en este informe muestra que Grecia no sólo no tiene la capacidad de pagar esta deuda, sino que tampoco debe pagar esta deuda en primer lugar porque la deuda que surge de los acuerdos de la troika es una violación directa de los derechos humanos fundamentales de los habitantes de Grecia. Por lo tanto, llegamos a la conclusión de que Grecia no debería pagar esta deuda porque es ilegal, ilegítima y odiosa.
La Comisión también ha podido saber que la insostenibilidad de la deuda pública griega era evidente desde el principio para los acreedores internacionales, las autoridades griegas y los medios de comunicación corporativos. Sin embargo, las autoridades griegas, junto con algunos otros gobiernos de la UE, conspiraron contra la reestructuración de la deuda pública en 2010 con el fin de proteger a las instituciones financieras. Los medios de comunicación corporativos escondieron la verdad al público representando una situación en la que el rescate se presentó como beneficioso para Grecia, mientras que promovió un relato que retrataba a la población como culpables de sus propias fechorías.
La Comisión también ha podido saber que la insostenibilidad de la deuda pública griega era evidente desde el principio para los acreedores internacionales, las autoridades griegas y los medios de comunicación corporativos. Sin embargo, las autoridades griegas, junto con algunos otros gobiernos de la UE, conspiraron contra la reestructuración de la deuda pública en 2010 con el fin de proteger a las instituciones financieras. Los medios de comunicación corporativos escondieron la verdad al público representando una situación en la que el rescate se presentó como beneficioso para Grecia, mientras que promovió un relato que retrataba a la población como culpables de sus propias fechorías.
Los fondos de rescate previstos en los dos programas de 2010 y 2012 se han gestionado externamente a través de esquemas complicados, impidiendo cualquier autonomía fiscal. El uso del dinero del rescate está estrictamente dictado por los acreedores, y por eso, es revelador que menos del 10% de estos fondos se han destinado a gasto corriente del gobierno.
Este informe preliminar presenta un esquema preliminar de los principales problemas y cuestiones relacionadas con la deuda pública, y señala las violaciones legales claves asociadas con la contratación de la deuda; también traza los fundamentos jurídicos, en los que puede basarse la suspensión unilateral de los pagos de la deuda. Los resultados se presentan en nueve capítulos estructurados de la siguiente manera:
El Capítulo 1, La deuda antes de la Troika, analiza el crecimiento de la deuda pública griega desde los años 1980. Llega a la conclusión de que el aumento de la deuda no se debió al gasto público excesivo, que de hecho se mantuvo más bajo que el gasto público de otros países de la eurozona, sino por el pago de tipos de interés extremadamente altos a los acreedores, un excesivo e injustificado gasto militar, pérdida de ingresos fiscales debido a los flujos ilícitos de capital, la recapitalización estatal de los bancos privados y los desequilibrios internacionales creados a través de las fallos en el diseño de la propia Unión Monetaria. La adopción del euro dio lugar a un aumento drástico de la deuda privada en Grecia a la que los principales bancos privados europeos, así como los bancos griegos fueron expuestos. Una creciente crisis bancaria contribuyó a la crisis de la deuda soberana griega. El gobierno de George Papandreu ayudó a presentar los elementos de una crisis bancaria como una crisis de la deuda soberana en 2009, haciendo hincapié en el aumento del déficit público y la deuda.
El Capítulo 2, La evolución de la deuda pública griega durante 2010-2015, concluye que el primer acuerdo de préstamo de 2010, tenía el objetivo principal de rescatar a los bancos privados griegos y europeos, permitiéndoles reducir su exposición a los bonos del gobierno griego.
El Capítulo 3, La deuda pública griega por acreedores en 2015, presenta la naturaleza de la deuda actual de Grecia, presentando las características clave de los préstamos, que se analizan en el capítulo 8.
El Capítulo 4, Mecanismo del sistema de deuda en Grecia revela los mecanismos ideados por los acuerdos que se implementaron desde mayo de 2010. Éstos crearon una gran cantidad de nueva deuda con los acreedores bilaterales y con el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), mientras generaban costes abusivos que profundizaron más en crisis. Los mecanismos revelan cómo la mayoría de los fondos prestados fueron transferidos directamente a las instituciones financieras. En lugar de beneficiar a Grecia, han acelerado el proceso de privatización, a través del uso de instrumentos financieros.
El Capítulo 5, Las condicionalidades contra la sostenibilidad, presenta la forma en que los acreedores imponen condicionalidades intrusivas unidas a los contratos de préstamos, lo que condujo directamente a la inviabilidad económica y la insostenibilidad de la deuda. Estas condiciones, en las que los acreedores aún insisten, no sólo han contribuido a hundir el PIB, así como aumentar el endeudamiento público, generando, por lo tanto, una deuda pública/PIB superior, lo que hizo la deuda de Grecia más insostenible, sino que también impusieron cambios dramáticos en la sociedad, y ha causaron un crisis humanitaria. La deuda pública griega se puede considerar como totalmente insostenible en la actualidad.
El Capítulo 6, El impacto de los "programas de rescate" en materia de derechos humanos, concluye que las medidas aplicadas en virtud de los "programas de rescate" han afectado directamente a las condiciones de vida de la gente y violado los derechos humanos, que Grecia y sus socios están obligados a respetar, proteger y promover en el marco del derecho interno, regional e internacional. Los ajustes drásticos, impuestos a la economía griega y la sociedad en su conjunto, han dado lugar a un rápido deterioro de las condiciones de vida, y siguen siendo incompatibles con la justicia social, la cohesión social, la democracia y los derechos humanos.
El Capítulo 7, Cuestiones legales que rodean el MoU y los Acuerdos de Préstamos, argumenta que ha habido un incumplimiento de las obligaciones sobre los derechos humanos por parte de la propia Grecia y los prestamistas, que son los Estados (prestamistas) de la zona euro, la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, que impusieron estas medidas en Grecia. Todos estos actores no tuvieron en cuenta las violaciones de los derechos humanos que resultarían de las políticas que impusieron a Grecia, y también violaron directamente la Constitución griega al usurpar a Grecia la mayor parte de sus derechos soberanos. Los acuerdos contienen cláusulas abusivas, coaccionando duramente a Grecia para que entregue aspectos significativos de su soberanía. Esto está reflejado en la elección de la ley inglesa como legislación rectora de estos acuerdos, lo que facilitó la elusión de la Constitución griega y las obligaciones internacionales respecto a los derechos humanos. Transgresiones de los derechos humanos y de la ley internacional, varias indicaciones de que las partes contratantes actuaron con mala fe, junto con el carácter desmesurado de los acuerdos, hacen que estos acuerdos no sean válidos.
El Capítulo 8, Evaluación de las deudas en referencia a la ilegitimidad, odiosidad, ilegalidad, y la insostenibilidad, proporciona una evaluación de la deuda pública griega de acuerdo con las definiciones relativas a la deuda ilegítima, odiosa, ilegal e insostenible, adoptadas por el Comité. El Capítulo 8 concluye que la deuda pública griega a partir de junio 2015 es insostenible, ya que Grecia es actualmente incapaz de pagar su deuda sin perjudicar seriamente su capacidad para cumplir con sus obligaciones sobre los derechos humanos básicos. Además, para cada acreedor, el informe proporciona evidencia de casos indicativos de deudas ilegales, ilegítimas y odiosas.
La deuda con el FMI debe considerarse ilegal ya su concesión incumplió los propios estatutos del FMI, y sus condiciones violaron la Constitución griega, el derecho internacional, y los tratados en los que Grecia es parte. También es ilegítima, ya que las condiciones incluidas imponen recetas políticas que infringen las obligaciones sobre derechos humanos. Por último, es odiosa ya que el FMI sabía que las medidas impuestas eran antidemocráticas, ineficaces, y darían lugar a graves violaciones de los derechos socio-económicos.
La deuda con el FMI debe considerarse ilegal ya su concesión incumplió los propios estatutos del FMI, y sus condiciones violaron la Constitución griega, el derecho internacional, y los tratados en los que Grecia es parte. También es ilegítima, ya que las condiciones incluidas imponen recetas políticas que infringen las obligaciones sobre derechos humanos. Por último, es odiosa ya que el FMI sabía que las medidas impuestas eran antidemocráticas, ineficaces, y darían lugar a graves violaciones de los derechos socio-económicos.
Las deudas con el BCE deben considerarse ilegales ya que el BCE sobrepasó su mandato mediante la imposición de la aplicación de programas de ajuste macroeconómico (por ejemplo, la desregulación del mercado de trabajo) a través de su participación en la Troika. Las deudas con el BCE también son ilegítimas y odiosas, ya que la principal razón de ser del Securities Markets Programme (SMP) era servir a los intereses de las instituciones financieras, permitiendo a los principales bancos privados europeos y griegos para deshacerse de sus bonos griegos.
El FEEF ha ofrecido préstamos en especie que deben considerarse ilegales porque violaron el artículo 122 (2) del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), y además violaron varios derechos socioeconómicos y libertades civiles. Por otra parte, el Acuerdo Marco del FEEF 2010 y el Acuerdo de Asistencia Financiera Maestro de 2012 contienen varias cláusulas abusivas que revelan la mala conducta clara por parte de la entidad crediticia. El FEEF también actúa en contra de los principios democráticos, lo que hace a estas deudas ilegítimas y odiosas.
Los préstamos bilaterales deben ser considerados ilegales, ya que violan el procedimiento previsto por la Constitución griega. Los préstamos se dieron con mala conducta clara por los prestamistas, y tenían condiciones que contravienen la ley y al orden público. Tanto la legislación comunitaria y el derecho internacional se incumplieron con el fin de dejar de lado los derechos humanos en el diseño de los programas macroeconómicos. Los préstamos bilaterales son, además, ilegítimos, ya que no se utilizan en beneficio de la población, sino que simplemente permitieron a los acreedores privados de Grecia ser rescatados. Por último, los préstamos bilaterales son odiosos ya que los estados prestamista y la Comisión Europea conocían las violaciones potenciales, pero en 2010 y 2012 evitaron evaluar los impactos sobre los derechos humanos del ajuste macroeconómico y la consolidación fiscal, que eran las condiciones de los préstamos.
La deuda con los acreedores privados debe considerarse ilegal porque los bancos privados se comportaron irresponsablemente antes de que la Troika entrara en vigor, habiendo gestionado sin rigor, mientras que algunos acreedores privados, como los hedge fund también actuaron de mala fe. Partes de las deudas con los bancos privados y los hedge fund son ilegítimas por las mismas razones por las que son ilegales; además, los bancos griegos fueron ilegítimamente recapitalizados por los contribuyentes. Las deudas con bancos privados y los hedge funds son odiosas, ya que los principales acreedores privados eran conscientes de que estas deudas no se incurrieron en los mejores intereses de la población, sino más bien en su propio beneficio.
El informe llega a su fin con algunas consideraciones prácticas. El Capítulo 9, Bases legales para el repudio y la suspensión de la deuda soberana griega, presenta las opciones relativas a la cancelación de la deuda, y en especial las condiciones en que un Estado soberano puede ejercer el derecho de acto unilateral de repudio o la suspensión del pago de la deuda bajo ley internacional.
Varios argumentos legales permiten a un Estado a repudiar unilateralmente su deuda ilegal, odiosa, e ilegítima. En el caso griego, un acto unilateral puede basarse en los siguientes argumentos: la mala fe de los acreedores que empujaron a Grecia para contravenir la legislación nacional y las obligaciones internacionales relacionadas con los derechos humanos; preeminencia de los derechos humanos sobre los acuerdos como los firmados por los gobiernos anteriores con los acreedores o la troika; la coacción; las cláusulas abusivas que violan flagrantemente la soberanía griega y que violan la Constitución; y, por último, el derecho reconocido en el derecho internacional a un Estado para que tome contramedidas contra los actos ilegales por parte de sus acreedores, que a propósito dañan su soberanía fiscal, al obligarlo a asumir la deuda odiosa, ilegal e ilegítima, violando la autodeterminación económica y los derechos humanos fundamentales. En lo que se refiere a la deuda insostenible, cada estado tiene el derecho legal de invocar el estado de necesidad en situaciones excepcionales a fin de salvaguardar los intereses esenciales amenazados por un peligro grave e inminente. En tal situación, el Estado puede ser dispensado del cumplimiento de las obligaciones internacionales que aumentan el peligro, como es el caso de los contratos de préstamos pendientes. Por último, los Estados tienen el derecho de declararse insolventes unilateralmente cuando el servicio de su deuda es insostenible, en cuyo caso no se comete ningún acto ilícito y, por tanto, no se arrastrará ninguna carga de responsabilidad.
La dignidad de la gente vale más que la deuda ilegal, ilegítima, odiosa e insostenible.
Habiendo concluido una investigación preliminar, la Comisión considera que Grecia ha sido y es víctima de un ataque premeditado y organizado por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea. Esta misión violenta, ilegal e inmoral dirigida exclusivamente a cambio de la deuda privada en el sector público.
Poniendo este informe preliminar a disposición de las autoridades griegas y el pueblo griego, el Comité considera que ha cumplido la primera parte de su misión tal como se define en la decisión de la Presidenta del Parlamento griego, de 4 de abril de 2015. La Comisión espera que dicho informe sea una herramienta útil para aquellos que quieran salir de la lógica destructiva de la austeridad y defender lo que está en peligro hoy en día: los derechos humanos, la democracia, la dignidad de los pueblos, y el futuro de las generaciones venideras.
En respuesta a los que imponen medidas injustas, el pueblo griego podría invocar lo que Tucídides menciona acerca de la constitución del pueblo ateniense: "En cuanto al nombre, se llama democracia, porque la administración se ejecuta con miras a los intereses de la muchos, no de unos pocos" (Oraciones del Funeral de Pericles, en el discurso de Tucídides de la Historia de la Guerra del Peloponeso).
viernes, 12 de junio de 2015
La realidad y la palabra
-------- Original Message --------
Subject: [attacmadrid-info] La realidad y la palabra
From: Lista de información de ATTAC Madrid <attacmadrid-info@listas.nodo50.org>
To: attacmadrid-info@listas.nodo50.org
Cc:
|
Suscribirse a:
Entradas (Atom)