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miércoles, 17 de junio de 2015

AUDITORÍA DE LA DEUDA GRIEGA

cOMISIÓN DE LA VERDAD

RESUMEN EJECUTIVO

 

Comisión de la Verdad de la Deuda Griega. Atenas. 17 de Junio.
En junio 2015 Grecia se encuentra en la encrucijada de elegir entre la promoción de los programas de ajuste macroeconómico fallidos impuestos por los acreedores o hacer un cambio real para romper las cadenas de la deuda. Cinco años desde que se iniciaron los programas de ajuste económico, el país sigue profundamente atrapado en una crisis económica, social, democrática y ecológica. La caja negra de la deuda se ha mantenido cerrada, y hasta hace unos meses ninguna autoridad, griega o internacional, había tratado de sacar a la luz la verdad sobre cómo y por qué Grecia fue sometida al régimen de la troika. La deuda, en el nombre de la que nada ha mejorado, sigue siendo la norma mediante la cual se impone el ajuste neoliberal, y la recesión más profunda y prolongada experimentada en Europa en tiempos de paz.
Hay una necesidad democrática inmediata y una responsabilidad social de hacer frente a una serie de cuestiones jurídicas, sociales y económicas que exigen la debida consideración. En respuesta, la Presidenta del Parlamento Helénico estableció la Comisión de la Verdad sobre la Deuda Pública (Comisión de la Verdad de la Deuda) en abril de 2015, con mandato de investigar sobre la creación y el aumento de la deuda pública, la forma y razones por las que fue contratada la deuda, y el impacto que las condiciones asociadas a los préstamos han tenido sobre la economía y la población. La Comisión de la Verdad tiene un mandato para crear conciencia sobre cuestiones relativas a la deuda griega, tanto a nivel nacional como internacional, y formular argumentos y opciones relativas a la cancelación de la deuda.
La investigación de la Comisión que se presenta en este informe preliminar arroja luz sobre el hecho de que la totalidad del programa de ajuste, al que Grecia ha sido sometido, fue y sigue siendo un programa con orientación política. El ejercicio técnico que rodea las variables macroeconómicas y proyecciones de deuda, cifras que se refieren directamente a las vidas y los medios de vida de las personas, ha permitido que las discusiones alrededor de la deuda se mantengan en un nivel técnico que gira principalmente en torno al argumento de que las políticas impuestas a Grecia mejorarán su capacidad para pagar la deuda. Los hechos presentados en este informe cuestionan este argumento.
Toda la evidencia que presentamos en este informe muestra que Grecia no sólo no tiene la capacidad de pagar esta deuda, sino que tampoco debe pagar esta deuda en primer lugar porque la deuda que surge de los acuerdos de la troika es una violación directa de los derechos humanos fundamentales de los habitantes de Grecia. Por lo tanto, llegamos a la conclusión de que Grecia no debería pagar esta deuda porque es ilegal, ilegítima y odiosa.
La Comisión también ha podido saber que la insostenibilidad de la deuda pública griega era evidente desde el principio para los acreedores internacionales, las autoridades griegas y los medios de comunicación corporativos. Sin embargo, las autoridades griegas, junto con algunos otros gobiernos de la UE, conspiraron contra la reestructuración de la deuda pública en 2010 con el fin de proteger a las instituciones financieras. Los medios de comunicación corporativos escondieron la verdad al público representando una situación en la que el rescate se presentó como beneficioso para Grecia, mientras que promovió un relato que retrataba a la población como culpables de sus propias fechorías.
Los fondos de rescate previstos en los dos programas de 2010 y 2012 se han gestionado externamente a través de esquemas complicados, impidiendo cualquier autonomía fiscal. El uso del dinero del rescate está estrictamente dictado por los acreedores, y por eso, es revelador que menos del 10% de estos fondos se han destinado a gasto corriente del gobierno.
Este informe preliminar presenta un esquema preliminar de los principales problemas y cuestiones relacionadas con la deuda pública, y señala las violaciones legales claves asociadas con la contratación de la deuda; también traza los fundamentos jurídicos, en los que puede basarse la suspensión unilateral de los pagos de la deuda. Los resultados se presentan en nueve capítulos estructurados de la siguiente manera:
El Capítulo 1, La deuda antes de la Troika, analiza el crecimiento de la deuda pública griega desde los años 1980. Llega a la conclusión de que el aumento de la deuda no se debió al gasto público excesivo, que de hecho se mantuvo más bajo que el gasto público de otros países de la eurozona, sino por el pago de tipos de interés extremadamente altos a los acreedores, un excesivo e injustificado gasto militar, pérdida de ingresos fiscales debido a los flujos ilícitos de capital, la recapitalización estatal de los bancos privados y los desequilibrios internacionales creados a través de las fallos en el diseño de la propia Unión Monetaria. La adopción del euro dio lugar a un aumento drástico de la deuda privada en Grecia a la que los principales bancos privados europeos, así como los bancos griegos fueron expuestos. Una creciente crisis bancaria contribuyó a la crisis de la deuda soberana griega. El gobierno de George Papandreu ayudó a presentar los elementos de una crisis bancaria como una crisis de la deuda soberana en 2009, haciendo hincapié en el aumento del déficit público y la deuda.
El Capítulo 2, La evolución de la deuda pública griega durante 2010-2015, concluye que el primer acuerdo de préstamo de 2010, tenía el objetivo principal de rescatar a los bancos privados griegos y europeos, permitiéndoles reducir su exposición a los bonos del gobierno griego.
El Capítulo 3, La deuda pública griega por acreedores en 2015, presenta la naturaleza de la deuda actual de Grecia, presentando las características clave de los préstamos, que se analizan en el capítulo 8.
El Capítulo 4, Mecanismo del sistema de deuda en Grecia revela los mecanismos ideados por los acuerdos que se implementaron desde mayo de 2010. Éstos crearon una gran cantidad de nueva deuda con los acreedores bilaterales y con el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), mientras generaban costes abusivos que profundizaron más en crisis. Los mecanismos revelan cómo la mayoría de los fondos prestados fueron transferidos directamente a las instituciones financieras. En lugar de beneficiar a Grecia, han acelerado el proceso de privatización, a través del uso de instrumentos financieros.
El Capítulo 5, Las condicionalidades contra la sostenibilidad, presenta la forma en que los acreedores imponen condicionalidades intrusivas unidas a los contratos de préstamos, lo que condujo directamente a la inviabilidad económica y la insostenibilidad de la deuda. Estas condiciones, en las que los acreedores aún insisten, no sólo han contribuido a hundir el PIB, así como aumentar el endeudamiento público, generando, por lo tanto, una deuda pública/PIB superior, lo que hizo la deuda de Grecia más insostenible, sino que también impusieron cambios dramáticos en la sociedad, y ha causaron un crisis humanitaria. La deuda pública griega se puede considerar como totalmente insostenible en la actualidad.
El Capítulo 6, El impacto de los "programas de rescate" en materia de derechos humanos, concluye que las medidas aplicadas en virtud de los "programas de rescate" han afectado directamente a las condiciones de vida de la gente y violado los derechos humanos, que Grecia y sus socios están obligados a respetar, proteger y promover en el marco del derecho interno, regional e internacional. Los ajustes drásticos, impuestos a la economía griega y la sociedad en su conjunto, han dado lugar a un rápido deterioro de las condiciones de vida, y siguen siendo incompatibles con la justicia social, la cohesión social, la democracia y los derechos humanos.
El Capítulo 7, Cuestiones legales que rodean el MoU y los Acuerdos de Préstamos, argumenta que ha habido un incumplimiento de las obligaciones sobre los derechos humanos por parte de la propia Grecia y los prestamistas, que son los Estados (prestamistas) de la zona euro, la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, que impusieron estas medidas en Grecia. Todos estos actores no tuvieron en cuenta las violaciones de los derechos humanos que resultarían de las políticas que impusieron a Grecia, y también violaron directamente la Constitución griega al usurpar a Grecia la mayor parte de sus derechos soberanos. Los acuerdos contienen cláusulas abusivas, coaccionando duramente a Grecia para que entregue aspectos significativos de su soberanía. Esto está reflejado en la elección de la ley inglesa como legislación rectora de estos acuerdos, lo que facilitó la elusión de la Constitución griega y las obligaciones internacionales respecto a los derechos humanos. Transgresiones de los derechos humanos y de la ley internacional, varias indicaciones de que las partes contratantes actuaron con mala fe, junto con el carácter desmesurado de los acuerdos, hacen que estos acuerdos no sean válidos.
El Capítulo 8, Evaluación de las deudas en referencia a la ilegitimidad, odiosidad, ilegalidad, y la insostenibilidad, proporciona una evaluación de la deuda pública griega de acuerdo con las definiciones relativas a la deuda ilegítima, odiosa, ilegal e insostenible, adoptadas por el Comité. El Capítulo 8 concluye que la deuda pública griega a partir de junio 2015 es insostenible, ya que Grecia es actualmente incapaz de pagar su deuda sin perjudicar seriamente su capacidad para cumplir con sus obligaciones sobre los derechos humanos básicos. Además, para cada acreedor, el informe proporciona evidencia de casos indicativos de deudas ilegales, ilegítimas y odiosas.
La deuda con el FMI debe considerarse ilegal ya su concesión incumplió los propios estatutos del FMI, y sus condiciones violaron la Constitución griega, el derecho internacional, y los tratados en los que Grecia es parte. También es ilegítima, ya que las condiciones incluidas imponen recetas políticas que infringen las obligaciones sobre derechos humanos. Por último, es odiosa ya que el FMI sabía que las medidas impuestas eran antidemocráticas, ineficaces, y darían lugar a graves violaciones de los derechos socio-económicos.
Las deudas con el BCE deben considerarse ilegales ya que el BCE sobrepasó su mandato mediante la imposición de la aplicación de programas de ajuste macroeconómico (por ejemplo, la desregulación del mercado de trabajo) a través de su participación en la Troika. Las deudas con el BCE también son ilegítimas y odiosas, ya que la principal razón de ser del Securities Markets Programme (SMP) era servir a los intereses de las instituciones financieras, permitiendo a los principales bancos privados europeos y griegos para deshacerse de sus bonos griegos.
El FEEF ha ofrecido préstamos en especie que deben considerarse ilegales porque violaron el artículo 122 (2) del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), y además violaron varios derechos socioeconómicos y libertades civiles. Por otra parte, el Acuerdo Marco del FEEF 2010 y el Acuerdo de Asistencia Financiera Maestro de 2012 contienen varias cláusulas abusivas que revelan la mala conducta clara por parte de la entidad crediticia. El FEEF también actúa en contra de los principios democráticos, lo que hace a estas deudas ilegítimas y odiosas.
Los préstamos bilaterales deben ser considerados ilegales, ya que violan el procedimiento previsto por la Constitución griega. Los préstamos se dieron con mala conducta clara por los prestamistas, y tenían condiciones que contravienen la ley y al orden público. Tanto la legislación comunitaria y el derecho internacional se incumplieron con el fin de dejar de lado los derechos humanos en el diseño de los programas macroeconómicos. Los préstamos bilaterales son, además, ilegítimos, ya que no se utilizan en beneficio de la población, sino que simplemente permitieron a los acreedores privados de Grecia ser rescatados. Por último, los préstamos bilaterales son odiosos ya que los estados prestamista y la Comisión Europea conocían las violaciones potenciales, pero en 2010 y 2012 evitaron evaluar los impactos sobre los derechos humanos del ajuste macroeconómico y la consolidación fiscal, que eran las condiciones de los préstamos.
La deuda con los acreedores privados debe considerarse ilegal porque los bancos privados se comportaron irresponsablemente antes de que la Troika entrara en vigor, habiendo gestionado sin rigor, mientras que algunos acreedores privados, como los hedge fund también actuaron de mala fe. Partes de las deudas con los bancos privados y los hedge fund son ilegítimas por las mismas razones por las que son ilegales; además, los bancos griegos fueron ilegítimamente recapitalizados por los contribuyentes. Las deudas con bancos privados y los hedge funds son odiosas, ya que los principales acreedores privados eran conscientes de que estas deudas no se incurrieron en los mejores intereses de la población, sino más bien en su propio beneficio.
El informe llega a su fin con algunas consideraciones prácticas. El Capítulo 9, Bases legales para el repudio y la suspensión de la deuda soberana griega, presenta las opciones relativas a la cancelación de la deuda, y en especial las condiciones en que un Estado soberano puede ejercer el derecho de acto unilateral de repudio o la suspensión del pago de la deuda bajo ley internacional.
Varios argumentos legales permiten a un Estado a repudiar unilateralmente su deuda ilegal, odiosa, e ilegítima. En el caso griego, un acto unilateral puede basarse en los siguientes argumentos: la mala fe de los acreedores que empujaron a Grecia para contravenir la legislación nacional y las obligaciones internacionales relacionadas con los derechos humanos; preeminencia de los derechos humanos sobre los acuerdos como los firmados por los gobiernos anteriores con los acreedores o la troika; la coacción; las cláusulas abusivas que violan flagrantemente la soberanía griega y que violan la Constitución; y, por último, el derecho reconocido en el derecho internacional a un Estado para que tome contramedidas contra los actos ilegales por parte de sus acreedores, que a propósito dañan su soberanía fiscal, al obligarlo a asumir la deuda odiosa, ilegal e ilegítima, violando la autodeterminación económica y los derechos humanos fundamentales. En lo que se refiere a la deuda insostenible, cada estado tiene el derecho legal de invocar el estado de necesidad en situaciones excepcionales a fin de salvaguardar los intereses esenciales amenazados por un peligro grave e inminente. En tal situación, el Estado puede ser dispensado del cumplimiento de las obligaciones internacionales que aumentan el peligro, como es el caso de los contratos de préstamos pendientes. Por último, los Estados tienen el derecho de declararse insolventes unilateralmente cuando el servicio de su deuda es insostenible, en cuyo caso no se comete ningún acto ilícito y, por tanto, no se arrastrará ninguna carga de responsabilidad.
La dignidad de la gente vale más que la deuda ilegal, ilegítima, odiosa e insostenible.
Habiendo concluido una investigación preliminar, la Comisión considera que Grecia ha sido y es víctima de un ataque premeditado y organizado por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea. Esta misión violenta, ilegal e inmoral dirigida exclusivamente a cambio de la deuda privada en el sector público.
Poniendo este informe preliminar a disposición de las autoridades griegas y el pueblo griego, el Comité considera que ha cumplido la primera parte de su misión tal como se define en la decisión de la Presidenta del Parlamento griego, de 4 de abril de 2015. La Comisión espera que dicho informe sea una herramienta útil para aquellos que quieran salir de la lógica destructiva de la austeridad y defender lo que está en peligro hoy en día: los derechos humanos, la democracia, la dignidad de los pueblos, y el futuro de las generaciones venideras.
En respuesta a los que imponen medidas injustas, el pueblo griego podría invocar lo que Tucídides menciona acerca de la constitución del pueblo ateniense: "En cuanto al nombre, se llama democracia, porque la administración se ejecuta con miras a los intereses de la muchos, no de unos pocos" (Oraciones del Funeral de Pericles, en el discurso de Tucídides de la Historia de la Guerra del Peloponeso).

domingo, 12 de abril de 2015

Crónica de las intervenciones del Ejecutivo griego en el Comité de Auditoría de la Deuda Griega.



Sergi Cutillas
Miembro del Observatorio de la Deuda en la Globalización
Miembro de la Plataforma de la Auditoría Ciudadana de la Deuda
Participa en el Comité de Auditoría de la Deuda de Grecia del Parlamento


El día 4 de abril la Presidenta del Parlamento griego abrió la sesión del comité de la auditoría de la deuda diciendo que saber la verdad es una demanda social de primer orden y una obligación según la ley internacional de la UE. Zoe Konstantopoulou afirmaba también que saber la verdad sobre la deuda es una cuestión de dignidad y humanidad, ya que el pago de la deuda está sirviendo de pretexto para imponer un régimen que está llevando a gran parte de la población a límites de pobreza, muerte o suicido. Konstantopoulou resaltaba también el enorme simbolismo que tiene el hecho de que el comité sea auspiciado por el Parlamento, que es la casa de la democracia.
Acto seguido, el Presidente de la República, el conservador Prokopis Pavlopoulos intervino para dar las gracias a los especialistas que nos habíamos desplazado a Atenas para formar parte del comité. También remarcó que auditar la deuda es una obligación según la ley de la UE y dejó claro que en la actualidad la UE no es un estado integrado con una constitución legítima, por lo que mientras no haya una ley primera en la UE, los estados-nación tienen todo el derecho y la obligación de proteger la soberanía que emana de sus constituciones. Aclaró que el ejercicio de la auditoría no debería ser considerado una provocación, sino un acto democrático a favor de la salud de la UE, deseando que este proceso se extienda en todos los estados europeos. Para normalizar la auditoría la comparó con los procesos abiertos en la corte constitucional alemana, en los que se cuestionaron y debatieron los rescates europeos, así como aquellos en los se ha cuestionado si los programas de liquidez del BCE están incluidos en sus estatutos como mandato. Por último aclaró que Grecia quiere contribuir a la Unión, actuando dentro de la ley europea. La auditoría según él permitirá saber lo que ha pasado, evitando que en el futuro se repitan abusos en relación a la deuda.
La explicación de la gestación del proceso de auditoría corrió a cargo de Sofía Sakorafa, principal promotora de la iniciativa y diputada de Syriza en el parlamento europeo. También se trata de una de las fundadoras de la Iniciativa para una Auditoría de la Deuda Pública en Grecia, una plataforma nacida en 2011 en el seno de las movilizaciones originadas en las plazas europeas. Sakorafa expuso que el gobierno responde, en la actual encrucijada de la historia, a una demanda del pueblo que ha sido ignorada desde el 2010 por los anteriores gobiernos. El objetivo de este proceso es devolver el control del estado a la sociedad, así como para luchar contra la propaganda que trata de incriminar a la mayoría de la población de la actual crisis, mientras se omite el papel de los bancos europeos en la crisis. Su mensaje es claro: los griegos no están viviendo a expensas del resto de Europa. Sólo el 8% del dinero de los rescates ha sido destinado a partidas del presupuesto público, mientras que el otro 92% ha ido directo a los bancos poseedores de los títulos de deuda. Recalcó la importancia que tiene esta iniciativa, que por primera vez se lleva a cabo en un estado europeo y con el apoyo del Presidente de la República, su primer ministro y el resto del ejecutivo. 
El Ministro de defensa, Panos Kammenos, miembro de Independientes Griegos, destacó la importancia de este día para la soberanía nacional. Expuso, al igual que los anteriores ponentes, que se trataba de un mandato del pueblo griego que no fue oído por los últimos ejecutivos. Kammenos, ante el cuestionamiento de si la deuda es sólo un error, o en cambio se trata de un crimen, se inclinaba por esta última opción. Aseguró también que Georgios Papandreou, primer ministro durante el primer rescate de la Troika en 2010, se reunió con George Soros y John Alfred Paulson, propietarios de grandes fondos de inversión, para orquestar la quiebra griega de 2010, acordando el rescate del FMI, e invirtiendo en grandes volúmenes de Credit Default Swaps (seguros contra quiebra) de la deuda griega provocando que ésta empezara a colapsarse. Estas graves acusaciones, si fueran demostradas, posiblemente servirían para acusar a sus responsables de crímenes contra la humanidad.  Según Kammenos, el Banco Central de Grecia se ha negado una y otra vez a dar información en relación a este tema. Otro proceso que presenta numerosas incógnitas es el de reestructuración de la deuda de 2012, que se unen a las evidencias encontradas según las cuales la deuda ha sido inflada a través de compras en su ministerio que nunca se llevaron a cabo. Apuntes que inflaban la deuda a cambio de nada. Finalmente, para Kammenos la auditoría debe mostrar que la democracia está viva y que la crisis ha sido un montaje y un gran crimen.
El Ministro de Reforma Administrativa, Georgios Katrougalos, será el encargado de coordinar el trabajo del comité con los diferentes ministerios. Katrougalos dejó claro que el comité de la verdad sobre la deuda no es un simple comité de investigación, sino que es un comité que persigue la verdad. Entendiendo que la deuda externa es una herramienta política de dominación y opresión neocolonial, la auditoría será una herramienta política contra esta dominación extendida también dentro de la UE. El ministro del interior, jurista experto en derecho constitucional, resaltaba que la ley de las Naciones Unidas da prioridad a las misiones sociales, así como lo hace el orden constitucional griego. Esto proviene de los principios del derecho romano, según los cuales salvar a la población es salvar a la República. Comentaba que en esta misma línea se había desarrollado el trabajo de Cephas Lumina, antiguo ponente especial de las Naciones Unidas sobre los efectos de la deuda en el ejercicio de los Derechos Humanos, y también miembro del comité, el cual demuestra que el memorándum de los rescates viola las leyes fundamentales de la UE. El ministro también resaltó la importancia de los movimientos sociales y la implicación ciudadana en el proceso, permitiendo un dialogo que permita facilitar información a la población y también recogerla. Por último, explicó que Grecia ha sido el conejillo de indias de la austeridad, por lo que posiblemente sea el reflejo de lo que otros estados en el sur de Europa sean en el futuro.
El Ministro de Estado para la lucha contra la Corrupción, Panayotis Nikoloudis, dejó claro que la corrupción ha sido endémica en el proceso que ha lleva a Grecia al abismo actual. Enfatizó la importancia de la corrupción en la contratación pública, especialmente en el periodo entre el 2000 y el 2010. Según él, en ese periodo se encuentran gran parte de los abusos cometidos. El gasto público se disparó por la corrupción, los altos intereses y el excesivo gasto en infraestructuras y armamento. Nikoladis decía que por todo esto, se acusa a la sociedad griega de corrupta, pero en ningún caso se habla de quiénes fueron los corruptores, que en la mayoría de ocasiones se sitúan fuera del país heleno. Algunos ejemplos de esta corrupción son las compras de sistemas de armamento, en los que se ha confirmado que había comisiones ilegales del 4% por cada compra y en las que los proveedores más importantes eran compañías francesas, alemanas y americanas. También mencionó que había comisiones ilegales del 2 al 2,5% en el abastecimiento de bienes básicos en la administración del estado, y de comisiones del 23% (¡!!) en los suministros de material médico. Todo estos pagos se llevaban a cabo con sistemas de una sofisticación y complejidad que sólo se dan en el contexto de las mayores organizaciones criminales. Estas actividades ilegales, generan según Nikoladis deuda ilegal, que debe ser repudiada.
El Ministro de Justicia, Nikos Paraskevopoulos, afirmó que la deuda debería tener en cuenta las redes de responsabilidades que escapan al ámbito nacional. Dijo que se están llevando a cabo procesos que acusan de responsabilidad criminal a miembros políticos griegos que han participado en los anteriores gobiernos, los nombres de los cuáles no podía mencionar mientras se llevaran a cabo las investigaciones. En todos los casos, estas acciones criminales tienen relación con la deuda. Un caso que puso como ejemplo fue el del fondo de privatización de activos, el llamado Fondo de Activos Público para el Desarrollo, el cual según el ministro no ha seguido su mandato público, realizando operaciones en las que se ha vendido patrimonio a cambio de las futuras rentas de alquileres que no se desembolsaban y por tanto no podían servir a pagar la deuda. Fueron privatizaciones simples y llanas a cambio de casi nada, realizadas a través de subastas controladas por las mismas empresas privadas que pujaban por los activos. El ministro también incidió en que su ministerio está peleando para reapropiarse de estos edificios, que en muchas ocasiones son edificios emblemáticos como los mismos edificios del gobierno.
El Ministro de Asuntos Europeos, Nikos Chountis, aclaró que la auditoría de la deuda es un asunto de suprema importancia para darle la vuelta a la legislación europea. Nos comentó que su última actuación como diputado en el parlamento europeo fue la de solicitar el apoyo del parlamento en el establecimiento de comités de auditorías, demanda que fue ignorada por el presidente de la cámara. Afirmó que su contribución a la auditoría será la de intervenir como ministro en las instituciones europeas cuestionando dos cosas: la primera, ¿qué sucede si un país debe violar sus leyes fundamentales para continuar con el pago de la deuda? Y la segunda, si la legalidad de las medidas impuestas para repagar la deuda reside en que ésta se pueda pagar, ¿dónde queda esta supuesta legalidad si después de imponer estas medidas la deuda continúa aumentado? En este sentido dejaba claro que hay que fundamentar esta segunda cuestión en todos los estudios económicos que demuestran que la auditoría carece de todo sentido económico, y es más, aumenta el problema de la deuda dificultando que se pueda pagar. Según un número de provisiones bajo el artículo 472 del tratado de la UE, los estados deben garantizar los derechos y servicios fundamentales a pesar de estar bajo programas de ajuste económico, por lo que se le debe devolver el dinero recaudado a través de sus impuestos a los ciudadanos si esto no se ha realizado.
El Viceministro de Defensa Nacional, Costa Isychos; que apareció recientemente en el programa de Jordi Évole, Salvados, habló de los numerosos casos de corrupción relacionados con los contratos de armamento. Expuso cómo entre el 2000 y el 2010 el presupuesto dedicado a armamento equivalió al de un año del PIB de Grecia. También comentó que Grecia aún está pagando parte del programa AID, como la parte del Plan Marshall relacionada con la compra de armas. Isychos dijo que las armas que se han comprado en las últimas décadas han sido defectuosas, obsoletas e inapropiadas para el terreno griego, y tampoco han aportado ningún conocimiento en su uso ni producción, ya que han sido importadas a altos precios. A su juicio estas compras no se han llevado a cabo pensando en el bien común, sino para beneficiar a unos pocos y generar una dependencia respecto al exterior, como en el caso financiero. Destacó la compra de los tanques Leopard, que se llevó a cabo sin ningún contrato, y también la de los aviones de combate F-16, que fueron comprados sin motor.
Yannis Varoufakis, el ministro griego con más notoriedad internacional, también realizó una ponencia en la primera jornada de trabajo del comité. En ella dio una clase de economía política al hemiciclo, en la que hizo un recorrido desde el inicio de la actual crisis global hasta llegar a actual crisis de la eurozona. Dejó claro que este no es el problema de Grecia, sino que se trata de la crisis mundial, originada por la financiarización del capitalismo que se inició en los 80, con la transición del modelo bancario del prestar dinero y mantener los préstamos en los balances, hacia un modelo en el que los bancos prestan y se sacan los préstamos de encima empaquetándolos a través de los mercados de derivados. Aseguró que algunos como Greenspan o Bernanke decían estupideces cuando dieron por llamar a este periodo la Gran Moderación sólo porque las tasas de crecimiento, interés e inflación eran bajas, ya que en este mismo periodo el mercado de los derivados llegó a un volumen de 700 billones de euros. El caso es aún más claro en la Eurozona, en la que un diseño terriblemente defectuoso, eliminó toda capacidad de absorber los choques de las crisis a las economías nacionales. Esto ha acabado generando unos desequilibrios de flujos de cuentas corrientes y de capitales que han acabado fragmentando la Eurozona. Afirmó que no hay diferencias entre las crisis generadas en el sector público y las del sector privado, ya que todas son crisis generadas por estos desequilibrios del euro, y que estas deudas eran necesarias para que el euro funcionara. Mantuvo también que la socialización de las pérdidas ha sido una estrategia que entraba dentro de este diseño, ya que es la única manera en la que podía mantenerse en pie. A los críticos como él, que advertían de estos problemas les llamaban antiguos, economistas que, según sus palabras, no podían entender la modernidad del nuevo orden mundial. Concluyó su análisis asegurando que la actual Europa no es la que los padres de la Unión como el conservador francés Delors o el socialista Papandreou deseaban, y que el proyecto de integración parece que está en vía muerta.
En su intervención ofreció toda su colaboración al comité, a pesar de mantenerse distanciado de los posibles resultados de la auditoría, dado que su posición más conservadora, es que hay que hacer más concesiones y que la deuda debe pagarse a toda costa, tal y como le dijo a Lagarde el martes pasado en Washington. Varoufakis afirmó que el papel del comité debe ser el de honrar a la verdad delante del pueblo griego y realizar un ejercicio de transparencia único y ejemplar, aclarando quién debe a quién, pero intentando no realizar juicios morales, siendo así el único ministro que expresó ciertas reticencias.
Por último, el Ministro de Infraestructuras, de Transportes y Comunicaciones, Christos Spirtzis, destacó las pérdidas que sufrieron los trabajadores de su ministerio durante la reestructuración de la deuda del 2012, ya que los ahorros y planes de pensiones de estos trabajadores estaban invertidos en bonos públicos. Como se indicaba anteriormente, en 2010 se rescató a los bancos internacionales mientras que en 2012 se forzó a bonistas, entre los que había trabajadores y pequeños inversores, a tomar una quita en un proceso muy poco transparente que supuso un gran agravio respecto al trato que recibieron los grandes bancos. Por otro lado, destacó que en su ministerio no hay información respecto a los costes de construcción de las infraestructuras, los materiales de construcción, etc. No ha habido ningún mecanismo de supervisión ni de fiscalización de su funcionamiento. Atribuyó al cártel de la construcción griego gran parte de la responsabilidad en la opacidad y la corrupción en el sector, la cual incluye la manipulación sistemática de los precios de los materiales. También comentó que las agencias de regulación de la competencia de Grecia deben ser cuestionadas, al haber estado implicadas en este proceso, junto con empresas nacionales e internacionales.

viernes, 20 de marzo de 2015

¿Pagar o no pagar la deuda? Esa es la cuestión


 
Marina Albiol es Portavoz y eurodiputada de Izquierda Unida; Carlos Sánchez Mato es Presidente de ATTAC – Madrid; y Alberto Arregui es Miembro de la Presidencia Federal de Izquierda Unida.
 
Público.es


Si para algo ha servido la crisis del capitalismo global, ha sido para volver a situar la deuda en un papel de absoluto protagonismo. Su extraordinaria relevancia ha unido el sufrimiento de millones de familias, abocadas a la quiebra y a su expulsión del sistema, con el de los países de la periferia europea también incapaces de liberarse de sus letales efectos.
Las crisis de la deuda son manifestaciones extremas de la evolución del capitalismo financiero. Hoy ahogan a los países de la periferia europea (Grecia, Portugal, Irlanda, Italia o España) pero se asientan en los mismos principios que las que sufrieron en el pasado numerosos países africanos, asiáticos y latinoamericanos, y que, de hecho siguen hipotecando su futuro hoy en día. Estamos ante expresiones diferentes de un mismo fenómeno.
La deuda es en primer lugar el reverso del crédito. Ese mecanismo que le permite al sistema capitalista ir más allá de sus propios límites en el proceso de reproducción del capital. Juega el papel de una droga, una versión mercantilista y psicotrópica del citius, altius, fortius de Coubertain, pero como toda droga que permite a un organismo ir más allá de aquello para lo que está diseñado, produce un agotamiento cíclico, que le lleva a ser “hospitalizado” en forma de recesión económica. Eso es debido a que la deuda posee una virtud curiosa: mientras la producción va bien, la amplifica, cuando la economía productiva falla, también amplifica su caída. El crédito se convierte en deuda impagable que ahoga al crecimiento económico capitalista. Es un efecto del agotamiento que padece el sistema económico capitalista, un síntoma de un sistema con una enfermedad tan contradictoria como incurable: la de la sobrecapacidad productiva.
Precisamente esa sobreproducción de capital arrastra a un proceso donde la especulación, el “capitalismo de casino”, adquiere un peso cada vez más sobredimensionado en la economía global, produciendo entre otras paradojas que hasta la deuda se convierte en un objeto de especulación y, como en el casino, unos ganan sobre la ruina de otros. Pero aquí siempre ganan los mismos: banqueros, especuladores, grandes empresarios y sus gobiernos amaestrados, y la ruina es de la gran mayoría de la sociedad, del pueblo trabajador.
Esto nos hace recordar que todo en la economía, tiene un carácter de clase. No tiene nada que ver los efectos y tratamiento de la deuda para la clase dominante, especialmente el capital financiero, y para las familias de la clase obrera.
En el Estado español, cada día son despojadas de su vivienda por desahucio o dación en pago en torno a 300 familias; en definitiva, por no poder hacer frente a la deuda contraída con el propietario del inmueble que es, en la mayoría de los casos, un banco. Pagan el delito de intentar una vida mejor con el producto de su trabajo y se les arrebata el trabajo y la vivienda, dos derechos básicos que debe garantizar la sociedad. Solamente con 34.000 millones de euros podría haberse cancelado la totalidad de la deuda hipotecaria de las familias en situación de morosidad[1]. Sin embargo, la actuación de los sucesivos gobiernos ha sido diferente. Una entidad financiera, BFA-Bankia, ha necesitado ayudas públicas superiores a 147.000 millones de euros para evitar la quiebra[2]. En realidad se ha rescatado a los acreedores y se han utilizado para ello recursos públicos que hipotecan a las Administraciones Públicas.
El llamado “problema de la deuda”, tiene un claro contenido de clase, y nuestra alternativa económica no es posible que sea “neutra”, tiene que ser forzosamente una alternativa en defensa de los que padecen la crisis, no de quienes la provocan y se benefician de ella. Como otros factores, desempleo, inflación… no escapan de la lógica de las relaciones de producción y, por tanto, la deuda también carga su parte negativa sobre la espalda de los asalariados y de las capas medias de la población.
Por tanto, la economía política, a pesar de que intentan presentarla como algo “técnico”, es la expresión más concentrada de la lucha de clases. Toda política económica responde a los intereses materiales de una clase social y, en consecuencia, abordaremos los problemas vinculados a la deuda con la misma óptica que abordemos el resto de los problemas sociales.
Deuda socialmente insostenible
Desde el punto de vista técnico, en gran parte de los países de la Unión Europea el actual nivel de deuda es insostenible tanto para instituciones financieras, como para las empresas, administraciones públicas y familias. Los préstamos contraídos no han sido eficientes desde el punto de vista económico, es decir, no han producido un resultado positivo que permita el pago de los intereses asociados a los mismos y la devolución del principal. Cuando ocurre eso, solamente hay una salida y esta obligará a una profunda reestructuración de la deuda que, inevitablemente, debiera conllevar reducciones de la misma. No estamos ante un problema de liquidez puntual[3].
Pero la insostenibilidad técnica del pago de la deuda no es nuestro único argumento. Es la insostenibilidad social de su pago la que tenemos que poner encima de la mesa. Claro que se puede pagar la deuda. Basta con aplicar políticas como las de estos últimos años que subordinan los derechos económicos y sociales de los pueblos a la viabilidad financiera de la deuda. Tener únicamente en cuenta la capacidad económica de reembolso de la deuda por parte de los países olvida de manera consciente el impacto que dicho pago tiene en los derechos humanos y económicos, sociales y culturales de la gente.
No sólo eso, sino que además la utilización de esa estrategia de “pagar a costa de los que jamás se beneficiaron de las burbujas financieras” no soluciona el problema sistémico del capitalismo. Creer que las recetas aplicadas por las élites y que han empobrecido a millones de personas, solucionarán el agotamiento del crecimiento y la caída de la tasa de ganancia de unas empresas que compiten por “el último euro” y hasta la extenuación a costa de la clase trabajadora es, cuando menos, ingenuo. Las políticas fiscales, monetarias y el control del sector financiero no solucionarán el problema del enorme volumen de deuda ya contraída por los agentes económicos. Abordarlo requerirá plantear, además de aspectos relacionados con los plazos de su devolución o las condiciones financieras de los préstamos, un enfoque de reducción de la deuda tanto pública como privada.
Cuando nos situamos ante esta alternativa, las clases dominantes y los economistas a su servicio asustan al pueblo con las consecuencias de una quita de la deuda. Alertan de lo que supondría “la quiebra de la seguridad jurídica” y las consecuencias dramáticas que ello aparejaría y que provocarían un efecto contrario al deseado. Se considera que los mecanismos legales y económicos para arbitrar las quiebras cuando ocurren en el ámbito empresarial no son extensibles al sector público o las familias. En definitiva, “las deudas hay que pagarlas” y no hay solución que no pase por encima de dicho axioma. Sin embargo, la experiencia histórica demuestra que no ha sido precisamente esa la práctica utilizada para resolver los problemas de sobre-endeudamiento[4]. Más aún, la adopción tardía de medidas en la dirección de reducir de manera suficiente el importe de las deudas para adecuarlas a la capacidad de pago han tenido consecuencias dramáticas para la estabilidad política Desterremos del imaginario colectivo la idea de que estamos ante obstáculos técnicos insalvables. Todos ellos pueden ser superados si los objetivos perseguidos y la voluntad política varían.
La cuestión no es si habrá o no reestructuración con reducción del monto de la deuda, sino en beneficio de quién se realizarán las operaciones de “restablecimiento de la sostenibilidad de la deuda”. No da igual “cualquier reestructuración o quita de la deuda”[5]. De hecho, reestructuraciones y rescates ha habido a docenas en los últimos años pero en beneficio de las élites financieras. Y saben que la situación actual requerirá abordar los montos de deuda y reducirlas y/o traspasarlas a la esfera pública. Eso es un mecanismo puramente capitalista. De hecho, el plan de Dragui forma parte de la socialización de la deuda y de unas posibles pérdidas en caso de futuras quitas[6]. Forma parte de una estrategia y deberemos estar muy atentos a la hora de denunciarla.
Aunque hay quienes defienden procesos de “impago desordenado”, hay que tener en cuenta los efectos que esa actuación podría suponer. Es evidente que se desencadenaría un efecto “bola de nieve” de imprevisibles consecuencias desde el punto de vista político. Evidentemente, dado el volumen del endeudamiento del Estado español, se produciría un colapso global. Aunque no nos asusta esa opción, debemos considerar que las consecuencias podrían no dejar claras las responsabilidades de lo ocurrido y los efectos negativos del mismo podrían no ser evidentes para la población. Por este motivo, la opción política adecuada es realizar un proceso de reestructuración y quitas de deuda mediante la realización de un proceso ordenado.
Vencedores y vencidos
Del conflicto en torno a la deuda de la economía griega podemos aprender muchas cosas, y la primera es que se trata de un problema no sólo del deudor, sino también del acreedor. Y quizá la táctica negociadora encabezada por el famoso ministro Yanis Varufakis, no ha sabido sacar suficiente partido a este factor, pues tal como se atribuye a J.M. Keynes, “si le debo mil libras a un banco tengo un problema, si le debo un millón, el problema lo tiene el banco”. Pero para que ese factor sea decisivo en una negociación, es imprescindible evitar situaciones de debilidad como la que actualmente tiene el Gobierno heleno. El rescate de 2012 sustituyó a los acreedores privados por los Estados europeos y por eso ahora ya una actuación firme de Syriza no sería determinante para asestar un golpe letal al sistema financiero. Sin embargo, las opciones en situaciones de sobre-endeudamiento como la del estado español permiten abordar una negociación con elevadas posibilidades de tener éxito. Solo es cuestión de voluntad y determinación.
El resultado de un proceso significativo de reducción de deuda debe suponer la modificación sustancial de la configuración del sistema bancario y, fundamentalmente, la propiedad del mismo. No es posible realizar este tipo de actuación en beneficio de la mayoría y abordar la hipertrofia del sector financiero sin la nacionalización de la práctica totalidad del mismo. Precisamente porque las entidades financieras son dependientes del apoyo público y esa dependencia es cada vez más aguda. O se rompe ese círculo vicioso o cualquier política pública dependerá de los intereses privados del sistema financiero. No se puede continuar con la “subcontratación y externalización” de la creación del dinero a favor de agentes privados.
Hay alternativa a sus programas, pero para que sean sostenibles a largo plazo, los procesos de reducción de deuda deben ir acompañados de una profunda redistribución de la riqueza con efectos no neutrales. Tiene que haber vencedores y tiene que haber vencidos. Y tienen que cambiar las tornas, claro, con respecto a lo que ha pasado hasta ahora. En esa línea, el proceso supondría una herramienta política que, además de servir para lograr la sostenibilidad de la deuda, permitiría poner de manifiesto la existencia de una gran parte de deuda ilegítima e identificar las alternativas políticas necesarias para cambiar el sistema económico, político y social, que nos ha llevado a esta crisis de sobreendeudamiento ya que si no lo modificamos, la historia volverá a repetirse en el futuro.
Nunca podremos tener un capitalismo sometido al control democrático, sin embargo sí podemos tener una economía sometida a ese control. Basta un pequeño cambio: que aquello que se paga con dinero público, sea de propiedad pública. Aplicando esta norma una gran parte de la economía, tanto en el mundo de las finanzas como en el empresarial, pasaría al dominio público y permitiría, por una vez, planificar los recursos de la sociedad en beneficio de la mayoría.

Notas
[1] Según datos publicados por la Asociación Hipotecaria de España, en junio de 2014 la morosidad de las familias en créditos para adquisición de vivienda ascendía a 34.690 millones de euros.
[2] Capital, avales a emisiones de deuda, créditos fiscales garantizados, adquisición de activos y préstamos del Banco Central Europeo.
[3] Estaríamos ante un problema de liquidez si las dificultades afectaran de manera puntual y existiera capacidad de crecimiento para afrontar el ingente volumen de deuda (pública y privada). Cuando eso no ocurre, el problema es de solvencia y requiere reducir el monto de la misma y no únicamente tratamientos que reduzcan los gastos financieros asociados a la misma y los plazos de su devolución.
[4] Hay múltiples experiencias de condonación de deudas (Alemania en 1953, países latinoamericanos con la aplicación del Plan Brady, la Iniciativa HIPC, Irak, etc). En el libro de Williams K.C, Le Droit International et les obligations financières internationales qui naissent d’un contrat, se recogen múltiples ejemplos históricos de quitas de deuda que van desde el siglo X a JC con el rey Salomón hasta las operaciones de este tipo planteadas por diversos monarcas de la época del Renacimiento como Eduardo III de Inglaterra o Felipe II de España.
[5] Aunque la doctrina ortodoxa (política y económica) sigue negando de forma oficial que estemos ante una situación de insolvencia, se está gestando un consenso entre economistas de distintas tendencias sobre la necesidad de abordar la cuestión del sobreendeudamiento en la Unión Europea. La idea de que Europa no podrá evitar antes o después reestructurar sus deudas no solamente forma parte de conversaciones privadas, sino que también forma parte de la investigación publicada que están realizando muchos economistas (a los que se les están añadiendo algunos juristas, que están analizando los aspectos legales que las reestructuraciones conllevarían). Plantean el problema de la reestructuración como un problema de “sostenibilidad” de la deuda: No es tanto que ésta no se pueda pagar, sino que pagarla reduce mucho las posibilidades de crecimiento de aquellas economías que están ya fuertemente asediadas por la crisis.
[6] Compramos la deuda al sector financiero e inversores privados y luego, si hay quita, la sufrimos todos.


Fuente original: http://blogs.publico.es/dominiopublico/12876/pagar-o-no-pagar-la-deuda-esa-es-la-cuestion/

jueves, 5 de marzo de 2015

El gran problema económico español

El gran problema económico español 

Tropezon por Felixtsao

Hoy hablamos sobre los resultados de Bankia, la decisión de un juez de tumbar el rescate a las autopistas que había planeado el Ministerio de Fomento y la valoración de los mercados, partiendo del ejemplo particular de Apple. También analizamos la propuesta de los empresarios, encabezados por Alierta, para hacer descender el paro y qué habría que hacer para producir más, el verdadero problema económico español. 

Con Antonio Espín, Carlos Sánchez Mato y Luís Riestra. Conduce Juan Carlos Barba.

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sábado, 14 de febrero de 2015

Quien la hace, ¿la paga?

Economía Directa 

Colectivo Burbuja

Te jodes por  Danilo Arenas Ireijo


Hoy hablamos sobre el estado de la economía norteamericana a través de los marcadores adelantados publicados por el ECRI y el índice de confianza del consumidor de la Universidad de Míchigan.También analizamos las previsiones de Goldman Sach sobre una posible subida de tipos de la Reserva Federal en un contexto de guerra de divisas y la evolución de la economía en la eurozona: los mercados apuestan por un acuerdo sobre la deuda griega mientras que el PIB alemán presenta unn dato mejor de lo esperado. En el terreno nacional hablamos sobre las eléctricas, la fianza de 800 millones de euros para varios imputados por el caso Bankia y la publicación de la lista Falciani y la carta que Elena Salgado envió a sus integrantes para que regularizasen su situación. 

Con Antonio Espín y Carlos Sánchez Mato. Conduce Juan Martínez.

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viernes, 13 de febrero de 2015

El vicio del ladrillo

Epílogo
Programa Hispan TV
 

Esta es la crónica del ascenso de un grupo de promotores que alentó una fenomenal burbuja que se hinchó a lo largo de una década (1997-2007) y del posterior derrumbe de una cultura vinculada a un modelo de negocio que devoró el medio ambiente y privó del derecho constitucional a una vivienda digna a miles de ciudadanos.

Lluís Pellicer, describe la lógica interna de este sistema, ilustrándolo con datos y casos concretos en un libro que comentan Julio Rodríguez y Carlos Sánchez Mato


viernes, 6 de febrero de 2015

Las privatización de AENA, la QE y el panorama electoral

Economía Directa

Colectivo Burbuja

Aeropuerto por Alan Levine

Hoy hablamos sobre la evolución de las negociaciones en Bruselas entre la Unión Europea y Grecia (previamente al anuncio del BCE), la privatización de AENA, los indicadores adelantados de la economía mundial, la influencia de la compra masiva de deuda pública y la última encuesta electoral del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

Con Carlos Sánchez Mato, Antonio Espín y Luís Riestra. Conduce Juan Carlos Barba.

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¡¡¡Más madera!!!

Onda Inversión

DINERO PARA ENGORDAR LA DEUDA Y SALVAR A BANKIA

Dinero Bankia
¡Más leña! Así están las instituciones europeas en la actualidad, echando dinero en el sistema para salvarle del desastre. El ejemplo más reciente ese QE europeo anunciado por Mario Draghi en el arranque de 2015, siguiendo el modelo de la Reserva Federal en Estados Unidos.

Sin embargo, la realidad es que es un experimento, puesto que no contamos con antecedentes históricos al respecto. ¿A dónde vamos entonces? Parece que no en el buen camino, sobre todo si echamos un vistazo a la deuda mundial, que se sitúa en niveles récord.

Una burbuja que sigue aumentando. Debatirán sobre este tema Cándido Muñoz, catedrático de economía aplicada de la UCM y Carlos Sánchez Mato, miembro de ATTAC Madrid. Su opinión parte de una premisa: que la deuda es el síntoma que manifiesta un enfermo, lo que lleva a plantearnos ¿estamos atajando de verdad los síntomas que hay detrás? ¿Hemos ido al médico más adecuado?

Abrimos el debate para todos vosotros, que podéis comentar a través de @OndaInversion y participar en directo en nuestro programa. Además, y también vinculado con esto, traemos a la mesa la supuesta salida de Grecia de la Zona Euro, ¿está de nuevo en la mesa de negociación encabezada por el núcleo duro alemán?

Angela Merkel y el ministro de finanzas germano lo tienen claro: hay que cumplir la hoja de ruta marcada si quieren seguir con el medicamento necesario para continuar adelante. Esto nos hace plantearnos la idea de si la Unión Monetaria está bien conformada.

Parece que no, de hecho nuestros tertulianos hablan de "imperfección", que se ha puesto en evidencia con un alumno poco disciplinado, Grecia, aunque no es el único.

Hablaremos de todo esto, pero también de la deuda de Hacienda de Monedero, por su asesoramiento al Gobierno de Venezuela; el nuevo plan para los parados españoles que se pone en marcha para marcarles un poco un itinerario para la reinserción en el mercado y por último hablaremos de innovación.

Y es que, en nuestra entrevista se sumará al debate Juan Mulet, director general de la fundación Cotec para contarnos cómo está el mundo del I+D en nuestro país. Parece que España vuelve a perder puestos a este respecto con relación a sus socios Europeos.

Desde los máximos de 2008, cuando la inversión rozó los 15.000 millones de euros todo ha ido recortando. ¿Cuáles son los motivos? ¿Habrá un cambio por estar en pleno año electoral en España? ¿Cómo se relaciona esto con la fuga de talento que vivimos actualmente? Aquí te ofrecemos la opinión para el mejor debate de la radio digital. ¡No te lo pierdas!


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domingo, 1 de febrero de 2015

Las primeras medidas de Syriza

Economía Directa 

Colectivo Burbuja

Tsipras por matthew_tsimitak

Hoy hablamos sobre la reacción de los mercados a la victoria de Syriza y sus primeras decisiones, declaraciones y acciones desde el Gobierno griego. También hablamos sobre la multa que ha impuesto Competencia a varias empresas constructoras por pactar el reparto de concursos públicos de recogida de basuras. 
Con Antonio Espín, Carlos Sánchez Mato y Luís Riestra. Conduce Juan Carlos Barba.


martes, 27 de enero de 2015

Grecia en la encrucijada


PÚBLICO TV

Nuevo programa de EKO que analizará lo que en términos económicas significa las elecciones griegos y que Público TV emitió el lunes 26 a partir de las 20.30 horas Grecia decide en estas elecciones entre dos caminos: uno es el que viene transitando hasta ahora que ha provocado el saqueo de las estructuras salariales y sociales de las clases populares, sin que por ello se haya reducido la impagable deuda. Y otro es el que propone Syriza, que parte de la necesidad de auditar la deuda, negociar su pago y aflojar el puño de hierro que aprieta al pueblo griego hasta ahogarlo.
Esta es la encrucijada griega que analizó el programa especial de EKO.
El programa conectó con expertos en la economía helena de varios países y también de Grecia, analizó lo que en términos económicos significa para ese país el resultado de las elecciones.

Con este objetivo estuvieron presentes en el plató de Público: Carlos Sánchez Mato, economista, coordinador de Attac Madrid y miembro de la Plataforma por una Banca Publica y de la Plataforma por la Auditoría Ciudadana de la Deuda. Bibiana Medialdea, profesora de Economía Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid y Alejandro Inurrieta, economista especializado en vivienda, empleo y sector financiero. El programa está conducido por el economista Iván H. Ayala y está producido conjuntamente por el colectivo de Econonuestra, Público y Tele Madrid en el Exilio (Tmex). Este es el segundo programa de EKO que ha nacido con el objetivo de divulgar de forma crítica y rigurosa una manera distinta a la habitual de explicar la economía.

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El euro contiene la respiración

Economía Directa

Colectivo Burbuja

Mirada euro por Lore&Guille


Hoy hablamos sobre el anuncio del Banco Central Europeo de una próxima compra masiva de deuda y las incógnitas que aún hay abiertas: cómo se va a asumir en los balances de los distintos bancos centrales, cuál será la cuantía exacta de la expansión cuantitativa o cómo reaccionarán los mercados. También hablamos sobre la evolución del mercado del oro y el cobre, el comportamiento del euro durante los últimos días y el abandono del franco suizo de la paridad con el euro.

Con Carlos Sánchez Mato, Antonio Espín y Luís Riestra. Conduce Juan Carlos Barba.

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lunes, 19 de enero de 2015

De aquellos rescates estos lodos


Economía Directa


De aquellos polvos estos lodos por Peter Burguess

Hoy hablamos sobrela hipotética situación de default o impago desordenado de la deuda y salida del euro de Grecia y qué consecuencias podría tener para el euro. También hablamos sobre Yannis Varufakis, quien se postula como Ministro de Economía griego si ganase las inminentes elecciones adelantadas Syriza. Además hablamos sobre la ampliación de capital del Banco Santander y cómo ha afectado a su cotización y la continuada caída del precio del petróleo, analizando las declaraciones de Goldman Sachs, quienes continuan bajando el suelo hasta los 30 dólares por barril.
Con Antonio Espín, Luís Riestra y Carlos Sánchez Mato. Conduce Juan Carlos Barba.

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viernes, 14 de noviembre de 2014

No debemos, no pagamos

EPÍLOGO
Programa HispanTV
 
Sufrimos una regresión social planificada sin precedentes como consecuencia de las políticas de austeridad de los gobiernos del Sur de la Unión Europea (UE) .

El pago de la deuda es el gran pretexto para liquidar conquistas sociales elementales y una palanca de dominación en el seno de la UE. En este sentido, la lucha de clases hoy es, también, una pugna entre endeudados y acreedores.

El rescate de la banca privada perpetrado por la mayoría de gobiernos occidentales ha sido el principal origen del masivo endeudamiento que analiza este trabajo, constituyendo un mecanismo fabuloso de transferencia de riqueza de abajo arriba.

A su vez, la arquitectura neoliberal del Euro impone una disciplina presupuestaria implacable (que se traduce en recortes, más paro, empobrecimiento masivo...) mientras tolera el enriquecimiento de “los mercados” que especulan con la deuda.

Este estudio también aborda históricamente las raíces de la crisis actual, desvela su conexión con el estancamiento de fondo del capitalismo mundial desde los 70 y pone de manifiesto que la huida hacia delante neoliberal ha agudizado sus problemas y contradicciones.
 
 

Los relajantes tests de estrés

Economía Directa

Banquero por Roger Schüeber


Hoy hablamos sobre los resultados de los test de estrés a la banca europea y sobre si la metodología seguida para realizarlos ha sido suficientemente estricta, sobre el escándalo de manipulación de divisas en el que están implicados varios grandes bancos internacionales, sobre la privatización de AENA, que atraviesa ciertas dificultades y sobre la orientación de los Presupuestos Generales del Estado.

Con Antonio Espín, Lúis Riestra y Carlos Sánchez Mato. Conduce Juan Carlos Barba.

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sábado, 25 de octubre de 2014

Mismas recetas, idénticos resultados

Economía Directa 

Colectivo Burbuja

Bad Medicine por Images Money

Hoy analizamos la evolución de los mercados tras los sucesos de la semana pasada y la de la crisis del ébola, tanto en Estados Unidos como en España. También hablamos sobre la situación económica europea y el Banco Central Europeo, con los anuncios de compra de bonos corporativos y cédulas hipotecarias o las declaraciones de Alemania sobre posibles medidas expansivas. También hablamos sobre la situación política española a través de la Asamblea Fundacional de Podemos y el escándalo de las tarjetas negras de Caja Madrid.

Con Antonio Espín, Carlos Sánchez Mato y Luís Riestra. Conduce Juan Carlos Barba.

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miércoles, 22 de octubre de 2014

Mecanismos y alternativas al pago de la deuda

 ¿Y si no pagamos la deuda?


El primer argumento que se exhibe cuando se hacen planteamientos de impago de deuda, es la descalificación general o la calificación de estas posiciones como de imposible realización.
En primer lugar, hay que acotar el significado de este tipo de actuaciones ya que el impago en determinados ámbitos está absolutamente normalizado e incluso regulado (las insolvencias empresariales son habituales). Por lo tanto, no hablaríamos de ese apartado de los pasivos sino de los ámbitos excluidos de esta práctica tan extendida en el funcionamiento de la economía capitalista.

a)Deuda de las Administraciones Públicas
b)Deuda de las familias
c)Deuda de las entidades bancarias

Son estos rubros los que se considera, de manera general, como “intocables” independientemente de su sostenibilidad o de su legitimidad. Las deudas “hay que pagarlas…”
Pero, ¿realmente no hay alternativas a esta máxima?
  
Cuando se plantea la alternativa de las quitas de deuda, el discurso económico ortodoxo suele indicar que reducir el monto del importe adeudado supondría la quiebra de la seguridad jurídica además de consecuencias dramáticas que provocarían un efecto contrario al deseado. Se considera que no son extensibles al sector público o las familias, los mecanismos legales y económicos para arbitrar las quiebras cuando ocurren en el ámbito empresarial. En definitiva, “las deudas hay que pagarlas” y no hay solución que no pase por encima de dicho axioma.
Sin embargo, la experiencia histórica demuestra que no ha sido precisamente esa la práctica utilizada para resolver los problemas de sobre-endeudamiento. Más aún, la adopción tardía de medidas en la dirección de reducir de manera suficiente el importe de las deudas para adecuarlas a la capacidad de pago, han tenido consecuencias dramáticas para la estabilidad política.
Es evidente que, las políticas de reducción de deuda son las únicas realmente efectivas cuando el sobre-endeudamiento bloquea la capacidad de pago de los agentes económicos.

 
El único obstáculo para adoptar este tipo de salidas es únicamente político y no existe razón técnica que impida su realización. Cualquier decisión en el ámbito económico relacionada con la deuda tiene beneficios y costes para unos y otros pero, en ningún caso puede disfrazarse los intereses de los acreedores con la imposibilidad técnica de abordar soluciones para el sobre-endeudamiento que afecten al monto de la deuda.
En todo caso, se puede defender técnicamente un proceso organizado de reducción de deuda y que el mismo no tenga un carácter neutral sobre los agentes económicos sino redistributivo sobre la riqueza de los mismos.



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